Blog

  • VER

    VER

    El muelle flotante de la bahía apenas se movía bajo el suave oleaje del amanecer. Clara ajustaba los cabos de su bote de madera, respirando el aire salino y frío de la mañana. Vivía de la fotografía marina, buscando capturar la luz exacta del sol cuando toca el horizonte. Su vida era solitaria, silenciosa y predecible, una rutina perfecta que ella misma había construido para protegerse del caos del mundo exterior. Sin embargo, el destino tenía un plan diferente guardado entre las redes de pesca y las olas.
    Esa mañana, un golpe seco contra el casco de su embarcación interrumpió su trabajo. Al asomarse, vio un pequeño velero blanco con la vela mayor rasgada, derivando sin rumbo. A bordo se encontraba Julián, un joven biólogo marino que realizaba una investigación sobre las rutas migratorias de las ballenas locales. El motor de su barco había fallado la noche anterior y la corriente lo había arrastrado hasta allí. Cuando Clara le tendió la mano para ayudarlo a subir al muelle, el contraste fue inmediato: ella representaba la quietud del faro, mientras que él traía la energía libre y caótica del océano abierto.
    El pueblo costero era pequeño, por lo que reparar el velero de Julián tomaría al menos tres semanas debido a la falta de piezas. Durante esos días, el taller de botes del puerto se convirtió en su punto de encuentro inevitable. Julián, agradecido por el rescate, comenzó a acompañar a Clara en sus jornadas fotográficas. Al principio, el silencio de Clara chocaba con el entusiasmo parlanchín de Julián, quien no paraba de explicar la ciencia detrás del color del agua o el comportamiento de las aves marinas. Pero, poco a poco, esos mundos tan distintos empezaron a encajar.
    Clara aprendió a ver el mar a través de los ojos científicos de Julián, descubriendo una magia viva que antes no notaba. A su vez, Julián aprendió de Clara el arte de la paciencia, a quedarse quieto y observar cómo la luz transforma el paisaje. Una noche, mientras compartían una fogata en la playa bajo un cielo estrellado, Julián confesó su mayor miedo: pasar la vida flotando de un lugar a otro sin echar raíces en ninguna parte. Clara, mirando el fuego, admitió el suyo: estar tan anclada a su puerto que el miedo a navegar le impidiera conocer el resto del mundo.
    El romance floreció de manera inevitable, como la marea alta que cubre suavemente la arena. Sus días se llenaron de risas compartidas, paseos en bicicleta por el acantilado y besos con sabor a sal. Por primera vez en años, Clara sintió que su cámara no era un escudo para aislarse del mundo, sino una herramienta para compartirlo con alguien más. Julián encontró en los brazos de Clara el único puerto seguro en el que realmente deseaba quedarse. El verano parecía eterno, pero las estaciones, al igual que las corrientes marinas, siempre cambian.
    La pieza del velero finalmente llegó, y con ella, una llamada de la base científica de Julián en el norte. Una expedición de seis meses hacia el Ártico estaba lista para zarpar, y él era el líder del proyecto. Era el trabajo de sus sueños, la meta por la que había estudiado durante una década. La noticia cayó como una tormenta helada sobre la pareja. Ninguno de los dos quería pronunciar la palabra «adiós», pero ambos sabían que los sueños no se pueden encadenar. Clara revivió el temor de quedarse atrás, sola en el muelle, viendo desaparecer el barco en el horizonte.
    La última noche antes de la partida, Clara invitó a [Julián](https://www.google.com/search?q=juli%C3%A1n&kgmid=/g/11cn3fxk98#sv=CBwSwwQKjwQSjAQKzANBSmlUNHRLdjNPa2p4c0NMQVBVbUhvenplcGlhTkZQQjd5dUZRVDN6cmg0Tm9iS1lGMno1SmsxYmxPMjRtZUE1VFo0UUpiQmNxRVFSN09zbU5PVmdpTWJ0UTZ5YXFpd2hBV014Nkx1b3hZRDVsbW5MUkNIV1lKbTN4TUtYUXVvZHNxWU16RWpBT1d1RElnTWhIZm9DUHl1YnBzV1pjdmZHcXRjMkFBRTlKb2J5aE12VHpFcW5mRnd1QmdiQmRWcmlCOVlfRXVHV0lRY2o5Tk5qR1NzblBNVnJmUTU5Q3BWZ3JTU2h0X1dXU2h3dlp5VXFnMGNnY1R5QzdjRU9SQThPMjVRTVFEYUkxQzVWODRUY1BBRWpmcHNkamV2UFl6ZnExQXEwcUFVXzhfaHByMFRpUTZhd2MyYmdtS3hLOExWS3lvS2xhOUhkbEJhVWg3Tm81Q1VEdzhURGdoTUNqZm01bGVOeUFOZGY4UGRmVTlBZ2ZEcFU5amJUel92X1VxWmdHV1VRZXAxdlp6N0NHRmpMYzZuSk9iTFVfdl9KZk9hRVJUdFlBSEdBMjQxd3o4ZjlaQXFrcEUtVjhsWVpQM2N0bWJEalpHQ2xib1EwEhdJMzloYXV5MUZfV3VwdFFQN2JTQjBBVRoiQURzcjlmVEM0Z3kxUEk5cDFXT2N3OTItR0d6alJCSDZrURIENzg1NBoBMyIMCgFxEgdqdWxpw6FuIhYKBWtnbWlkEg0vZy8xMWNuM2Z4azk4KAAYRSD3iJe8CQ) a su estudio. Las paredes estaban cubiertas de sus habituales fotografías de paisajes desiertos, pero en el centro había una serie nueva. Eran docenas de retratos de Julián: riendo, trabajando en el motor, mirando el mar distraidamente. «Me enseñaste que el paisaje más hermoso no es el que no cambia, sino el que se mueve», le dijo Clara, entregándole una pequeña cámara analógica. «Llévala contigo. Captura tu mundo y tráemelo de vuelta».
    Julián partió al amanecer siguiente, dejando un vacío inmenso en el pueblo. Los meses de invierno fueron duros y el océano se volvió gris y hostil. Las comunicaciones eran escasas debido a la ubicación de la expedición, limitándose a correos electrónicos breves cada dos semanas. Sin embargo, la distancia no enfrió el sentimiento; al contrario, lo solidificó. Clara comenzó a viajar a otras costas para fotografiar nuevos puertos, rompiendo al fin su propio aislamiento. Julián, entre los hielos del norte, miraba los retratos de Clara para recordar el calor del hogar.
    Seis meses después, el velero blanco apareció de nuevo en la entrada de la bahía. Clara no esperó en el estudio; corrió hacia el muelle bajo una lluvia ligera. Julián bajó del barco antes de que terminaran de amarrarlo, con el rostro curtido por el frío polar pero con la misma sonrisa brillante del primer día. No hubo necesidad de grandes discursos. Al abrazarse bajo la lluvia, Julián le entregó la cámara analógica que ella le había regalado. Dentro, el carrete estaba lleno de fotos del hielo, de las ballenas y, sobre todo, de un pequeño amuleto de madera que Clara le había dado, colocado en el timón del barco.
    El océano los había unido a través de una tormenta y la distancia los había ayudado a crecer. Sentados en la proa del velero, mientras el sol de la tarde comenzaba a teñir el agua de tonos púrpuras, entendieron que el amor verdadero no exige elegir entre el puerto o el viaje. Ellos habían aprendido a ser ambas cosas: el viaje de descubrimiento más hermoso y el puerto seguro al que siempre se quiere regresar. Su historia, escrita con sal y luz, apenas comenzaba a navegar en aguas profundas.

  • VER

    VER

    El sol de la tarde caía sobre la pequeña plaza del pueblo, tiñendo de tonos dorados las viejas paredes de la cafetería central. Sentado en la esquina, Mateo observaba a la gente pasar mientras jugaba con el borde de su taza de café fría. Llevaba meses sumido en una rutina monótona; los días se confundían y la inspiración, aquella vieja amiga que alimentaba su oficio de escritor, parecía haberlo abandonado por completo. Todo en su vida se sentía predecible, hasta que la puerta de madera del local crujió, dejando entrar una suave brisa y, con ella, a la mujer que cambiaría su mundo para siempre.
    Ella se llamaba Elena. Tenía el cabello castaño alborotado por el viento y sostenía una libreta de bocetos contra su pecho. Su mirada recorrió el lugar con timidez hasta encontrar la única mesa libre, justo al lado de Mateo. Al sentarse, un pequeño bolígrafo se le escapó de las manos y rodó por el suelo, deteniéndose exactamente a los pies del joven. Mateo se agachó para recogerlo; al entregárselo, sus ojos se cruzaron. Hubo un instante de silencio, una chispa imperceptible para el resto, pero que para ellos funcionó como un inesperado despertar. Ella sonrió con gratitud, y esa simple sonrisa bastó para que el invierno interno de Mateo comenzara a derretirse.
    Las semanas siguientes se convirtieron en un hermoso juego de coincidencias. Cada tarde regresaban a sus respectivas mesas. Al principio solo compartían saludos corteses y miradas furtivas, pero la curiosidad terminó por romper el hielo. Un día, Mateo se atrevió a preguntar por los dibujos que ella trazaba con tanta concentración. Elena, con timidez, le mostró un lienzo lleno de rostros abstractos y paisajes urbanos difuminados. A cambio, él le confesó su lucha contra la hoja en blanco. A partir de esa tarde, las dos mesas se unieron en una sola, dando inicio a interminables conversaciones sobre arte, literatura, miedos cotidianos y sueños compartidos.
    A medida que el otoño avanzaba, el vínculo entre Mateo y Elena se profundizaba de una manera tan natural que parecía haber existido siempre. Descubrieron que compartían el gusto por las películas antiguas, la misma extraña fobia a los espacios cerrados y una profunda nostalgia por cosas que nunca habían vivido. El amor no llegó como un rayo tormentoso, sino como una marea suave que fue inundando cada rincón de sus vidas, llenándolo todo de calidez. Mateo volvió a escribir con la pasión de antes, llenando páginas enteras con metáforas que llevaban la esencia de Elena.
    Sin embargo, ninguna historia está exenta de nubes. Justo cuando el invierno se asentaba, Elena recibió una noticia que puso a prueba la solidez de su presente: una prestigiosa galería de arte en París había aceptado su portafolio y le ofrecía una residencia artística de un año. Era la oportunidad con la que había soñado toda su vida. Cuando se lo contó a Mateo, las palabras se sintieron pesadas y el café se enfrió de nuevo entre sus manos. El miedo a la distancia se instaló en el espacio que antes ocupaban las risas. Elena lloró esa noche, atrapada entre el amor que sentía por él y el compromiso con su propio destino.
    Mateo pasó varios días en silencio, caminando bajo la lluvia y enfrentándose a sus propios fantasmas. Sabía que retenerla por egoísmo apagaría la luz que tanto admiraba en ella. El verdadero amor no consistía en poseer a la otra persona, sino en desear su máxima plenitud, incluso si eso significaba verla partir. La víspera del viaje, Mateo la citó en el puente más alto del pueblo. El viento helado cortaba el rostro, pero sus manos permanecían unidas dentro de los bolsillos. Él no le pidió que se quedara. En su lugar, le entregó un pequeño cuaderno encuadernado en cuero, lleno de relatos y poemas que narraban la historia de cómo una pintora de ojos tristes le había devuelto la vida a un escritor perdido.
    «Vete y pinta el mundo, Elena», le dijo con la voz rota pero firme. «Yo estaré aquí, escribiendo nuestro próximo capítulo para cuando regreses». Ella lo abrazó con una fuerza que condensó todas las palabras no dichas, prometiendo que la distancia sería solo un lienzo en blanco que llenarían con cartas, llamadas y esperanzas. El año de separación fue una prueba difícil. Las videollamadas nocturnas a menudo estaban llenas de silencios debido al cansancio, y la diferencia de horarios creaba un vacío complejo. Sin embargo, cada carta que viajaba de un país a otro mantenía encendido el fuego, recordándoles que el compromiso mutuo era más fuerte que los kilómetros de océano que los separaban.
    Doce meses después, el sol de la tarde volvía a iluminar la pequeña cafetería del pueblo. Mateo estaba sentado en la misma mesa de la esquina, con el corazón latiéndole a un ritmo frenético. La puerta de madera crujió una vez más. Elena entró, con el cabello un poco más largo y una maleta ligera en la mano. Al verlo, dejó caer su equipaje y corrió hacia él, rompiendo el espacio que los había separado durante tanto tiempo. Al fundirse en un abrazo eterno, ambos supieron que el tiempo y la distancia no habían hecho más que madurar un sentimiento que nació de un bolígrafo caído en el suelo. Su historia de amor no había terminado; apenas estaba comenzando su mejor página.

    # Vamos a reducirlo más para acercarnos al rango de 900 palabrastexto_900_v2 = «»»El sol de la tarde caía sobre la pequeña plaza del pueblo, tiñendo de tonos dorados las viejas paredes de la cafetería central. Sentado en la esquina, Mateo observaba a la gente pasar mientras jugaba con el borde de su taza de café fría. Llevaba meses sumido en una rutina monótona; los días se confundían y la inspiración, aquella vieja amiga que alimentaba su oficio de escritor, parecía haberlo abandonado por completo. Todo en su vida se sentía predecible, hasta que la puerta de madera del local crujió, dejando entrar una suave brisa y, con ella, a la mujer que cambiaría su mundo para siempre.

    Ella se llamaba Elena. Tenía el cabello castaño alborotado por el viento y sostenía una libreta de bocetos contra su pecho. Su mirada recorrió el lugar con timidez hasta encontrar la única mesa libre, justo al lado de Mateo. Al sentarse, un pequeño bolígrafo se le escapó de las manos y rodó por el suelo, deteniéndose exactamente a los pies del joven. Mateo se agachó para recogerlo; al entregárselo, sus ojos se cruzaron. Hubo un instante de silencio, una chispa imperceptible para el resto, pero que para ellos funcionó como un inesperado despertar. Ella sonrió con gratitud, y esa simple sonrisa bastó para que el invierno interno de Mateo comenzara a derretirse.

    Las semanas siguientes se convirtieron en un hermoso juego de coincidencias. Cada tarde regresaban a sus respectivas mesas. Al principio solo compartían saludos corteses y miradas furtivas, pero la curiosidad terminó por romper el hielo. Un día, Mateo se atrevió a preguntar por los dibujos que ella trazaba con tanta concentración. Elena, con timidez, le mostró un lienzo lleno de rostros abstractos y paisajes urbanos difuminados. A cambio, él le confesó su lucha contra la hoja en blanco. A partir de esa tarde, las dos mesas se unieron en una sola, dando inicio a interminables conversaciones sobre arte, literatura, miedos cotidianos y sueños compartidos.

    A medida que el otoño avanzaba, el vínculo entre Mateo y Elena se profundizaba de una manera tan natural que parecía haber existido siempre. Descubrieron que compartían el gusto por las películas antiguas, la misma extraña fobia a los espacios cerrados y una profunda nostalgia por cosas que nunca habían vivido. El amor no llegó como un rayo tormentoso, sino como una marea suave que fue inundando cada rincón de sus vidas, llenándolo todo de calidez. Mateo volvió a escribir con la pasión de antes, llenando páginas enteras con metáforas que llevaban la esencia de Elena.

    Sin embargo, ninguna historia está exenta de nubes. Justo cuando el invierno se asentaba, Elena recibió una noticia que puso a prueba la solidez de su presente: una prestigiosa galería de arte en París había aceptado su portafolio y le ofrecía una residencia artística de un año. Era la oportunidad con la que había soñado toda su vida. Cuando se lo contó a Mateo, las palabras se sintieron pesadas y el café se enfrió de nuevo entre sus manos. El miedo a la distancia se instaló en el espacio que antes ocupaban las risas. Elena lloró esa noche, atrapada entre el amor que sentía por él y el compromiso con su propio destino.

    Mateo pasó varios días en silencio, caminando bajo la lluvia y enfrentándose a sus propios fantasmas. Sabía que retenerla por egoísmo apagaría la luz que tanto admiraba en ella. El verdadero amor no consistía en poseer a la otra persona, sino en desear su máxima plenitud, incluso si eso significaba verla partir. La víspera del viaje, Mateo la citó en el puente más alto del pueblo. El viento helado cortaba el rostro, pero sus manos permanecían unidas dentro de los bolsillos. Él no le pidió que se quedara. En su lugar, le entregó un pequeño cuaderno encuadernado en cuero, lleno de relatos y poemas que narraban la historia de cómo una pintora de ojos tristes le había devuelto la vida a un escritor perdido.

    «Vete y pinta el mundo, Elena», le dijo con la voz rota pero firme. «Yo estaré aquí, escribiendo nuestro próximo capítulo para cuando regreses». Ella lo abrazó con una fuerza que condensó todas las palabras no dichas, prometiendo que la distancia sería solo un lienzo en blanco que llenarían con cartas, llamadas y esperanzas. El año de separación fue una prueba difícil. Las videollamadas nocturnas a menudo estaban llenas de silencios debido al cansancio, y la diferencia de horarios creaba un vacío complejo. Sin embargo, cada carta que viajaba de un país a otro mantenía encendido el fuego, recordándoles que el compromiso mutuo era más fuerte que los kilómetros de océano que los separaban.

    Doce meses después, el sol de la tarde volvía a iluminar la pequeña cafetería del pueblo. Mateo estaba sentado en la misma mesa de la esquina, con el corazón latiéndole a un ritmo frenético. La puerta de madera crujió una vez más. Elena entró, con el cabello un poco más largo y una maleta ligera en la mano. Al verlo, dejó caer su equipaje y corrió hacia él, rompiendo el espacio que los había separado durante tanto tiempo. Al fundirse en un abrazo eterno, ambos supieron que el tiempo y la distancia no habían hecho más que madurar un sentimiento que nació de un bolígrafo caído en el suelo. Su historia de amor no había terminado; apenas estaba comenzando su mejor página.

  • VER

    VER

    Había una vez, en un pequeño pueblo rodeado de montañas y campos llenos de flores, una joven llamada Sofía. Era conocida por su alegría, su amabilidad y la manera en que siempre encontraba belleza en las cosas más sencillas. Todas las tardes caminaba hasta un viejo puente de madera para contemplar el atardecer y escribir en un cuaderno los sueños que esperaba cumplir algún día.

    Una tarde de primavera, mientras el viento movía suavemente las hojas de los árboles, Sofía conoció a Daniel. Él acababa de llegar al pueblo para trabajar como fotógrafo de naturaleza. Llevaba una cámara colgada al cuello y una sonrisa tranquila que transmitía confianza. Cuando vio a Sofía escribiendo junto al río, le pidió permiso para fotografiar el paisaje. Ella aceptó, y después de unos minutos comenzaron a conversar.

    Descubrieron que compartían muchas cosas: ambos amaban los libros, disfrutaban de los paseos al aire libre y creían que los pequeños momentos eran los que daban sentido a la vida. Desde ese día empezaron a encontrarse con frecuencia. Caminaban por los senderos del bosque, visitaban la cafetería del pueblo y reían mientras imaginaban cómo sería el futuro.

    Con el paso de las semanas, la amistad se convirtió en algo más profundo. Daniel admiraba la sensibilidad de Sofía y la forma en que siempre encontraba palabras para expresar lo que sentía. Sofía, por su parte, se sentía inspirada por la manera en que Daniel veía el mundo a través de su cámara. Él decía que cada fotografía guardaba una historia, y ella respondía que cada historia necesitaba alguien dispuesto a escucharla.

    Una noche de verano, durante la celebración de la fiesta del pueblo, las luces iluminaban la plaza y la música llenaba el aire. Daniel invitó a Sofía a bailar. Mientras giraban entre las personas, comprendieron que ya no podían ocultar lo que sentían. Cuando terminó la canción, Daniel tomó la mano de Sofía y le dijo:

    —No sé qué traerá el futuro, pero sí sé que quiero descubrirlo contigo.

    Sofía sonrió emocionada y respondió:

    —Yo también quiero caminar a tu lado, sin importar el camino.

    Desde ese instante comenzaron una hermosa historia de amor.

    Los meses siguientes estuvieron llenos de momentos inolvidables. Viajaron a lagos cristalinos, subieron montañas para ver amanecer y compartieron largas conversaciones bajo un cielo lleno de estrellas. Cada experiencia fortalecía su relación. Sin embargo, también enfrentaron desafíos.

    Un día, Daniel recibió una oferta para trabajar en una ciudad muy lejana. Era una oportunidad con la que siempre había soñado, pero significaba dejar el pueblo durante varios años. Ambos sintieron miedo. No sabían si la distancia sería capaz de apagar el amor que habían construido.

    Después de hablar durante horas, decidieron intentarlo. Prometieron mantenerse unidos sin importar los kilómetros que los separaran. Daniel viajó a la ciudad y Sofía continuó con su trabajo como maestra en el pueblo.

    Al principio fue difícil. Extrañaban los paseos, las risas y los abrazos. Sin embargo, encontraban nuevas formas de sentirse cerca. Se escribían cartas cada semana, realizaban videollamadas cada noche y compartían fotografías de los lugares que visitaban. Daniel enviaba imágenes de grandes edificios y parques urbanos; Sofía respondía con fotografías de los atardeceres sobre el río y las flores que seguían creciendo junto al puente donde se habían conocido.

    Con el tiempo comprendieron que el verdadero amor no depende únicamente de la cercanía física, sino de la confianza, el respeto y el compromiso. Aunque había días complicados, nunca dejaron de apoyarse mutuamente.

    Tres años después, Daniel regresó al pueblo con una sorpresa. Había reunido suficiente dinero para abrir una galería de fotografía y un pequeño café donde las personas pudieran disfrutar del arte y la lectura. Quería construir ese sueño junto a Sofía.

    La llevó al viejo puente donde todo había comenzado. El río seguía fluyendo con la misma tranquilidad y el atardecer pintaba el cielo de tonos dorados y anaranjados.

    Daniel sacó una pequeña caja de su bolsillo. Dentro había un anillo sencillo, adornado con una diminuta piedra brillante.

    —Hace años te prometí caminar contigo sin importar el camino —dijo con emoción—. Hoy quiero preguntarte si deseas seguir compartiendo cada paso de nuestra vida.

    Las lágrimas de felicidad aparecieron en los ojos de Sofía antes de responder.

    —Sí, quiero.

    Los dos se abrazaron mientras el sol desaparecía lentamente detrás de las montañas. Para ellos, aquel lugar siempre sería el inicio de su historia.

    Meses después celebraron una boda sencilla, rodeados de familiares, amigos y vecinos que habían sido testigos de su amor desde el principio. No hubo lujos ni grandes extravagancias, solo música, flores silvestres y muchas sonrisas.

    Con el paso de los años, la galería y el café se convirtieron en un punto de encuentro para quienes buscaban inspiración. Daniel exponía fotografías de los paisajes que había recorrido, mientras Sofía organizaba clubes de lectura y talleres de escritura para niños y adultos. Juntos demostraban que el arte y el amor podían transformar la vida de las personas.

    Aunque enfrentaron dificultades, como cualquier pareja, aprendieron que escuchar, perdonar y apoyarse era más importante que ganar una discusión. Celebraban cada logro del otro y nunca dejaban de agradecer los pequeños detalles cotidianos: un café preparado con cariño, una caminata al atardecer o una conversación antes de dormir.

    Cuando alguien les preguntaba cuál era el secreto de su felicidad, ambos respondían lo mismo:

    —El amor no se trata de encontrar a una persona perfecta, sino de elegir cada día cuidar, respetar y valorar a quien camina a tu lado.

    Y así, la historia que comenzó con un encuentro casual junto a un viejo puente se convirtió en un ejemplo de que el amor verdadero no solo nace de los sentimientos, sino también de la confianza, la paciencia y el deseo de construir un futuro juntos. Porque, al final, las historias más hermosas no son las que están libres de obstáculos, sino aquellas en las que dos personas deciden permanecer unidas mientras escriben, día tras día, un nuevo capítulo de sus vidas.

  • el compromiso con la familia Junshan queda anulado

    el compromiso con la familia Junshan queda anulado

    00:00
    matrimonial pactado por los abuelos, actuaba sin temor, creyendo que yo seguiría siendo como antes, y que si ella, en un berrinche, decía que no se casaba, yo me disculparía y cumpliría todos sus caprichos. Aunque su capacidad no estuviera ni siquiera a la altura para ser profesor titular, igualmente gastaba dinero para ayudarlo a sobornar y arreglarlo todo. Pero ahora, viendo su actitud tan arrogante y natural, solo me parecía infinitamente ridículo. De acuerdo, pues entonces no nos casemos. Al verme actuar en contra de lo habitual, la soberbia en el rostro de Liu Ruyan se congeló al instante, pero pronto su rostro se enrojeció por contener la risa.

    00:29
    Sin el más mínimo remordimiento, se tapó la boca y soltó una risita burlona. Jan Junshan deja de fingir. ¿Acaso no sé cómo eres? Durante todos estos años has estado dando vueltas a mi alrededor. Sin mí no podrías vivir ni un solo día. Ahora dices que no quieres casarte. ¿A quién pretendes engañar? No discutí más. Sólo reprodujo un mensaje de voz. El compromiso infantil entre las familias Jan y Liu queda anulado. Este compromiso con la familia Junshan queda anulado. Esa muchacha de la familia Liu es desvergonzada. La familia Jan no quiere a una nuera así. Las súplicas de sus padres no sirven de nada. Nuestras dos familias rompen relaciones de ahora en adelante.

    00:59
    ¿Has oído? El compromiso infantil queda anulado. Liu Ruyan, hemos terminado por completo. Bajó una fuerte emoción, sentí un dolor opresivo en el pecho. No pude evitar toser con violencia. ¿No has tomado la medicina otra vez? Te ayudo a recostarte de nuevo. Esto es una enfermedad crónica de años anteriores. Con la ira y el enfado empeora. Ella me sostuvo. Por un breve instante sentí un impulso en mi corazón. Después de tantos años de relación, al final no se puede cortar de un tirón. Incluso pensé, siempre que él cuelgue esta llamada, podría darle otra oportunidad. Él se fue. Yuan Bai dijo que sentía malestar en el corazón.

    01:28
    Podría ser que el resfriado haya empeorado. Tengo que ir a verlo. Poco a poco me enderecé. Mirando hacia la puerta vacía, de repente reí hasta llorar. Me reí de mí misma por ser tonta. Me reí por haber dado tanto durante años para al final alimentar a los perros. Saca todas las cosas de Liu Ruyan de la puerta. Ya no es la propietaria de esta casa. No se le permita volver a poner un pie en este patio. Apenas me senté. Recibí una llamada de la madre de Liu Ruyan. Del otro lado de la línea, la voz acusadora de la señora Liu resonó. Yunchan, no puede ser tan terco. Si armas tanto escándalo, los demás se reirán de nosotros. Todos saben de tu compromiso con Liu Ruyan.

    01:57
    Y además de él nadie te quiere. Junshan, eres mayor. Seguro que no puedes competir con un joven lleno de vitalidad. Ahora Liu Ruyan es tutora de doctorado en la academia. Tú eres quien aspira a nuestra familia. Debes ser más tolerante con nosotros. Se olvidaron de que Liu Ruyan, todos sus logros fueron allanados con grandes cantidades de dinero que yo gasté para él. Yo y Liu Ruyan ya terminamos. No seguía escuchando sus insultos iracundos. Simplemente colgué el teléfono y bloqueé sus números. ¿Es la tienda 4S? Retiren el coche que le enviaron a Liu Ruyan. Al día siguiente fui a la escuela a dar clases como siempre. Por el camino no paraban de señalarme. Miren qué verde tiene la cabeza.

    02:27
    Tanto Liu Ruyan como yo somos profesores de la universidad del oeste. Yo enseño finanzas, él enseña literatura, Wang Chuang Bai es su estudiante de doctorado. Es evidente que la noticia del video dentro del auto de ellos dos ya se ha extendido por todo el campus. Apenas entré al salón de clases, cuando Wang Chuang Bai irrumpió, ¿con qué derecho me amenazas con expulsarme? Tenía el rostro pálido. Me interrogó de manera arrogante y agresiva. ¿Con qué derecho lo amenazas con expulsarlo de la universidad? Ni siquiera tenía agregado a sus amigos. Los estudiantes cuchicheaban, todas las miradas se posaron sobre mí. ¿Es él, verdad?

    02:55
    Es el amoebotas que rompió el compromiso en la fiesta de esponsales. Además, ataca a los estudiantes del profesor Liu. Es demasiado rencoroso. Nunca te he amenazado. Por favor, no alteres el orden de la clase. La miré con frialdad. Le pedí que saliera. Pero de repente sus ojos se abrieron de par en par. Sus piernas se debilitaron y cayó directamente al suelo. Luego se agarró el brazo. Con el rostro lleno de resentimiento, me miró y gimió. El acting de chica falsa era extremadamente pobre. Pero antes de que pudiera hablar, desde atrás llegó la voz de Liu Ruyan. Yang Junshan, ¿qué hiciste? Aunque no te gusto. No tienes por qué empujarme delante de toda la clase.

    03:24
    ¿En qué te he ofendido? ¿Acaso no es suficiente con que me arrodille y te pida disculpas? Al ver a Wang Chuang Bai caído en el suelo, Liu Ruyan cambió bruscamente de expresión. Se apresuró a levantarlo rápidamente. Al volverse hacia mí y su mirada, estaba llena de decepción e ira, como si realmente hubiera cometido un crimen imperdonable. Un profesor golpeando a un alumno es demasiado. Fracasó el compromiso y desquita su furia con los estudiantes. Es simplemente una bestia con apariencia humana. Una persona así no merece ser nuestro profesor. Voy a denunciarlo a la escuela para que lo expulsen. Todos creen que estoy resentido por el fracaso del compromiso.

    03:53
    y que acoso deliberadamente a Wang Chuang Bo. Yo no lo toqué. Nadie cree en mis palabras. ¿Puedo acceder a la cámara de vigilancia superior del aula?

  • el destruccion de una familia

    el destruccion de una familia

    00:00
    aguantando tres años. Si no puedo con esto, no merezco ser tu esposo». Su esposa no dijo nada, pero por ahora dejó de lado la idea del divorcio. Esa noche, el hombre vio en redes sociales a su cuñado, presumiendo comidas caras y coches de lujo, y mandó a investigar la empresa de su cuñado. Apenas colgó el teléfono, su hermana lo llamó, reclamándole por qué ella no mandaba su sueldo y por qué se ponía en contra de su propia familia. El hombre le dijo la verdad sin filtros, y su hermana sin argumentos. Le colgó enojada. Lleno de culpa y coraje, el hombre se dio una bofetada a sí mismo, arrepintiéndose de su propia ignorancia.

    00:29
    A la mañana siguiente, sus padres y su hermana llegaron a su casa, y sin siquiera preguntar. Comenzaron a acusar a su esposa de meter cizaña, y de destruir la relación entre madre e hijo, el hombre puso a su esposa a salvo detrás de él, y le advirtió a su mamá con firmeza, que si volvía a insultar o a querer golpear a su esposa, rompería toda relación con ella. Urraca decó la larga. Con esposa se olvida de su mamá. A la vieja la deja en el cerro, y a su mujer la pone en la cama. La mamá se puso a hacer berrincha y a gritar, pero el hombre, ya despierto, no iba a ceder ni un paso. Entonces su hermana vio los papeles del divorcio en la mesa.

    00:57
    y aprovechó para atacar a su cuñada. Diciendo que era una interesada, el hombre la cayó de inmediato y le respondió a todas sus acusaciones. Su papá intervino para calmar las cosas, diciendo que la familia no debería pelear por dinero, que su hermana tenía problemas, y que como hermano mayor debía ayudarla, eso no es ayudar, es vaciar. La mamá, viendo que tenía apoyo, se puso más brava y lo amenazó, exigiendo que entregara su sueldo de ese mes. El hombre se mantuvo firme y dijo que nunca más iba a dar ni un peso, y que no iba a permitir que su hermana lo siguiera exprimiendo. Su hermana se puso a llorar y a hacerse la víctima.

    01:25
    diciendo que ellos eran los de sangre y que no se dejara engañar por su esposa, que su cuñada solo se casó por interés. Eso enfureció aún más al hombre, y le gritó a su hermana, diciendo que su esposa era la persona con quien iba a pasar el resto de su vida, que era su familia de verdad, y que era completamente justo que ella gastara su dinero. El dinero que su cuñado gastó en viajes y coches lujosos era todo de su esfuerzo, y hoy mismo le iba a exigir una explicación. La mamá volvió a defender a su hija, y dijo sin vergüenza, que su hija era su sangre, y que su yerno era como otro hijo, que la familia se apoya, y que compartir el dinero era lo normal. Y además dijo,

    01:54
    que también pagaron el hospital de su papá con ese dinero y que lo que sobró lo guardó bien guardado. ¿Dónde lo guardaste? ¿Dónde está la libreta? ¡Enséñamela! Pero la mamá respondió con prepotencia, que ya se había gastado todo y que no podía hacer nada. El hombre se mantuvo firme y les dijo que ese dinero tenía que devolverse y que si su familia se negaba iba a tomar acciones legales. Su mamá se quedó en shock, sin poder creer que su hijo llegara tan lejos. Su hermana lo acusó de ser frío y desagradecido, diciendo que su mamá lo crió con tanto esfuerzo y que ahora él la iba a demandar. ¿Con mi dinero compraste casa y coche y aún tienes cara para decir que no tengo corazón?

    02:24
    El papá intervino de nuevo, diciendo que eran familia, y que no era necesario llegar a los tribunales, pero el hombre ya estaba harto, y estaba decidido a arreglar todas las cuentas. Les dijo con toda claridad que en tres años había dado un millón y medio de pesos, mientras su esposa sólo recibía 200 al mes, viviendo con mala alimentación, y con úlceras estomacales por el sufrimiento, llena de dolor y enfermedad. Su mamá, sin arrepentirse, echó toda la culpa a su nuera, diciendo que ella era la que sembraba discordia, y que por su culpa la familia no tenía paz. En ese momento, el hombre defendió a su esposa por completo, y le dijo a su mamá que toda su furia se la dirigiera a él.

    02:54
    que no le hiciera ni un reclamo más a su esposa. Hermano, te vas a arrepentir. Esta escena hizo que su esposa, llena de decepción, viera una luz de esperanza, y el hielo en su corazón empezó a derretirse. Decidiendo darle otra oportunidad, al llegar al trabajo al día siguiente, su compañero le dio los resultados de la investigación de la empresa de su cuñado. Los documentos mostraban que la empresa de su cuñado era una fachada vacía. Sin ningún negocio real, el hombre por fin entendió todo. Los problemas de dinero de su hermana y cuñado era todo una mentira desde el principio, solo para sacarle su dinero sin que él se diera cuenta. Pero justo entonces,

    03:22
    Sus padres y su hermana llegaron a su oficina a hacer escándalo, diciendo mentiras y acusándolo de ser un mal hijo, de querer demandar a su propia madre. Ustedes no solo vienen por dinero, también quieren que me divorcie.

  • la gran boda fue arruinada

    la gran boda fue arruinada

    00:00
    no era un cheque que cobrar. Ella preguntó si ella cobraba un cheque, reconoció que antes ella lo ayudó, pero ahora él era del grupo Mufeng, y no podía vivir de su sombra. ¿Que entendiera su situación? ¿Y que fuera a servirte a su madre? ¿Que él olvidaría lo de hoy? ¿Y le daría una boda mejor después? Ella preguntó qué pasaría si no iba. Él le pidió que no fuera terca, una criadora de cerdos sin él. ¿Quién la iba a querer? Ahora entendió que, para él, ella siempre fue solo la criadora que no merecía su altura. Él preguntó si no era verdad. Dijo que no la menospreciaba, solo que debía ver la realidad. Ya no estaban en el mismo nivel. Ella asintió, dijo que veía la realidad.

    00:29
    Él le preguntó a dónde iba. Ella le dijo que se apartara, que se casara con quien quisiera. Él la llamó, diciendo que si quería ver la realidad, se la daría, y que no se arrepintiera. Su suegra calmó a su hijo, diciéndole que la dejara. Que las mujeres hacen eso antes de casarse. Antes la toleraban porque los mantenía, y la respetaban, pero ahora que él sería investigador del grupo, ella no tenía derecho a alzarse. Él no la dejado y eso ya era mucha suerte. Luego le dijo a Zhao Xue que continuarán, que ella hiciera el papel de novia. El novio se mostró preocupado por la ceremonia de mañana. El presidente dijo que allí se decidiría el proyecto más importante del grupo.

    00:59
    No podían permitirse noticias de ruptura el día de la boda. Su suegra le aseguró que no se iría. Ella lo mantuvo diez años, solo para casarse con él, y si la dejaban sola, al día siguiente volvería a pedir perdón. Sausue también lo calmó, diciendo que Anle solo estaba enojada, que ella lo ayudaría a salvar la boda. Y la ceremonia de mañana era lo importante. Él finalmente decidió que ella tenía razón. Sin él, ella no era nada, y le ordenó al presentador continuar. El presentador incómodo siguió, pidiendo el intercambio de anillos. La suegra apuró a su hijo a ponerle el anillo a Sausue. Él susurró que lamentaba que ella tuviera que hacer esto. La novia salió sola del hotel.

    01:28
    y algunos curiosos la reconocieron. Uno se burló, si quería su dinero que aguantara. ¿Que por qué huía? Haciéndose la digna, ella pensó con ironía. ¡Su dinero! Llamó para que fueran a recogerla al hotel Haoting. Un mesero murmuró que por como llamaba, cualquiera diría que era una señorita de familia rica, y solo era una criadora de cerdos. Dijo que desinfectaran la silla donde se sentó. Ella lo oyó y preguntó si así entrenaban al personal. El mesero, altanero, le dijo que no usara el hotel para amenazar, que allí atendían a señoras de alta sociedad, y que una como ella, echada de su boda y aún ahí, ya debería irse. Entonces llegó alguien apurado,

    01:58
    era el presidente del grupo, y el mesero tartamudeo de miedo, el presidente dijo con frialdad que el hotel Haoting era del grupo Mu Feng, y preguntó quién les daba permiso. Para tratar así a su propia jefa, los meseros entraron en pánico. Diciendo que no sabían que era la dueña, el presidente respondió que ignorar su identidad no justificaba la falta de respeto, y ordenó que los despidieran y los pusieran en una lista negra, que los despidieran y los vetaran en el sector. Los meseros suplicaron, pero no hubo caso. El presidente se giró hacia ella, confirmando que su boda con el señor Chen se había cancelado, y el puesto de investigador de Chen Junfeng, el subordinado dudó.

    02:28
    recordándole que lo había apoyado diez años, esperando este momento. ¿De verdad lo retiraría? Ella murmuró diez años. Un grito la interrumpió. Alguien gritó que se había escapado un cerdito. Varios se emocionaron diciendo que quien lo atrape se lo lleva, para comerlo. Otro los detuvo, diciendo que era de la granja Lian. Ella cambió la cara, corrió a detenerlos. Preguntándoles con qué derecho, ese animal lo crió alguien, y ellos solo lo querían robar. ¿Tanto les gusta lo ajeno? ¿No les da vergüenza? Ellos se burlaron y le dijeron que no se hiciera la buena, que era pobre, que no podía pagar la escuela, y que se dejara de aires.

    02:58
    Y se fueron. Ella le agradeció al joven que defendió la granja. Él, tímido, le ofreció un helado y le pidió al vendedor dos helados de hielo. La consoló diciendo que no les hiciera caso. Que él, aunque pobre, no tomaba nada de nadie. Y que algún día triunfaría con su propio esfuerzo. Fue en ese pueblo lleno de avaricia. Donde Chen Junfeng, con su helado de 5 centavos, era todo luz. Para proteger su orgullo, durante 10 años, ella ocultó su identidad. Y lo ayudó a terminar sus estudios, esperando que cuando triunfara, estarían juntos en la cima. Pero ahora esos 10 años no eran más que una burla. Dijo su nombre.

    03:27
    La dignidad que le dio, ahora la recuperaría toda. Dijo firme, sí, lo retiro. El subordinado con cuidado la llamó Presidenta Lee, preguntando qué retiraría exactamente.

  • creo un imperio luego de que lo rechazara

    creo un imperio luego de que lo rechazara

    00:00
    que no valoras lo que hago, no vengas a rogarme después. Por fin terminé la transformación ecológica. Solo falta esperar a los cerdos Tianzhan. ¡Oye Lin Hao! Contraté a un cojo para echar el alimento. Solo 70 al día. Hasta un discapacitado puede hacerlo. ¿Y tú te crees universitario? Eres un inútil. Debo triunfar para demostrar mi valía. Xiao Hao, llegas tarde, lava y ven a comer. Aún hay detalles en la granja. Me olvidé de la hora. ¿Qué pasó con Zou Qin? Sí, en el pueblo dicen que terminaron. Yo y el papá de Zou Qin fuimos compañeros. Amigos, hasta la muerte.

    00:29
    que estén juntos. Las dos familias lo apoyan, no la de fraudes. He entendido, el otro día no pregunté, ayudaste a Zouking con los cerdos. Dicen que ganó dos millones y medio. ¿Cuánto te dio? Veinte mil. ¿Cómo que solo veinte mil? ¿Qué le pasa a Zouking? En realidad no es nada. El terreno es suyo, los costos también. Yo solo hacía trabajos simples, hasta un cojo podría hacerlo. Mis papás no conocen la verdadera Zouking, aún valoran la amistad. Y la ven como su nuera. No puedo decirles para no preocuparlos. Tuvimos un altercado. No pasa nada.

    00:57
    mañana la tranquilizo con lo buena que es su kin te esta haciendo un favor no la maldrates el 2 de febrero vamos a casa de los hua a disculparlos y de paso fijamos la boda lo de su kin ya lo veremos despues contando los dias los cerdos tian zhan que pedi ya casi llegan el ambiente del criadero ecologico esta perfecto todo listo solo falta que lleguen llegaron los lechones jefe los metemos? el cerdo tian zhan es muy exigente con el entorno el lote que transporte antes los meti a la fuerza tardaron un mes en adaptarse perdida de peso terrible no hace falta ellos van a disfrutarlo

    01:27
    es posible. El microbioma intestinal y el ambiente limpio que cree les da mucha seguridad, con una adaptación rápida. Y mi fórmula de alimento biológico crecen mucho más rápido que otras razas. Jefe, esto es lo más increíble que he visto. El Tianzang exige mucho, pero rinde mucho. El retorno es altísimo. Es el mejor criador que he conocido. Gracias. Solo puse esmero. ¿Mi cerdos crecerán rápido?

    01:46
    Tsuchin, los tuyos quizá ni un mes aguanten. ¡Qué raro! ¡Este viento huele a fruta! Como eso de la fermentación que mencionaba Lin Hao. ¿Qué estás pensando? Es olor a hojas podridas. Ese inútil de Lin Hao no sabe nada de fermentación. Solo es un limpiador, vamos a comer. Exacto, Lin Hao. Aunque laves la pocilga hasta dejarla blanca, sigue siendo un inútil. Tarde o temprano vendrás a rogarme. Tsuchu.

    02:07
    Espera nomás, lo mejor está por venir. Con mi fórmula ecológica, en 7 días aumentaron 15 % de peso. El ciclo podría acortarse a 4 meses. Este cerdo Tianzang es muy cotizado. Vale 10 veces más que el cerdo normal. Lin Hao, ¿ya vas?

  • Impactada por una mala decision

    00:00
    cuando me disponía a pagar un centro de maternidad de 66 mil para mi cuñada, mi hermano me llamó. Hermana, mejor no vuelvas para el año nuevo, con 30 años y todavía soltera. Mis suegros dicen, eres una persona de mala estrella y solitaria, vas a traer mala suerte al bebé. Solté una risa fría. ¿Y papá y mamá también están de acuerdo? Toda la familia quiere que no vuelva más a casa. En realidad no es eso. Pero sería mejor que vengas para el cumpleaños de un mes del bebé. Entonces entendí, así que esta puede traer mala suerte al bebé, originalmente me refería a mí, pero no mi dinero. Después de colgar la llamada, decidí cancelar el pago. Si tengo dinero, puedo gastarlo yo mismo también.

    00:30
    Despertada temprano por el sonido de un mensaje, saqué mi teléfono y miré. Era mi hermano en el grupo familiar enviando mensajes alocado, mamá a mián mián ya no quiere comer pescado, ella quiere comer camarones. Compré medio kilo de camarones grandes frescos, froté mis ojos. Después de confirmar que no había visto mal, le regañé directamente, ¡Wang Luoxuan, qué locura te pasa! Si quieres comer algo, ¿no puedes comprarlo tú mismo? Mamá ya es mayor, todavía la haces ir al mercado abarrotado. Si se vuelve a caer y lastima la rodilla, ¿entonces te portarás bien? Y la plácita de abajo es un área pública de la comunidad. ¿Con qué derecho echas a la gente?

    00:58
    Mián Mián ahora está embarazada. Ella es el objeto de protección de primera clase en nuestra familia. Por supuesto que hay que tener cuidado. Mián Mián está embarazada. ¿Desde cuándo? ¿Cómo es que no lo sé? ¿No lo dije en el grupo? ¿No lo viste? Al segundo siguiente, lo retiró. Esa frase se cambió a, acabo de enterarme. Pensamos decirlo después de tres meses. Miré fijamente la línea de mensaje retirado durante un buen rato. Al final no dije nada. Después de que mi hermano se casó, él y mis padres crearon un nuevo grupo. Ya me había dado cuenta de esto. Por ejemplo, el animado grupo familiar de repente se volvió silencioso. Por ejemplo,

    01:27
    De vez en cuando enviaban mensajes al grupo equivocado, y luego los retiraban. En realidad, no le presté mucha atención a esto. Después de todo, ya me había establecido fuera, después de comprar la casa. Mis padres definitivamente vivirían con mi hermano y su familia, si tienen algún asunto. Aunque me lo digan, puede que no pueda ayudar de todos modos. Tras acostarme un rato en silencio, cogí el teléfono y empecé a buscar regalos para embarazadas. Mi hermano se casó hace casi medio año. Yo, como cuñada mayor, sólo volví para la ceremonia. Mi cuñada siente que soy demasiado fría con él. Justo aprovecho esta oportunidad para mostrarme, a acercar un poco la distancia entre nosotros.

    01:57
    Le doy vueltas. Decido reservar para mi cuñada un paquete de centro de maternidad en el pueblo para que mamá no tenga que cuidarla. El posparto es duro. Así mi cuñada sufrirá menos. Pero justo cuando iba a pagar el anticipo, mi hermano me llama por teléfono. ¿Estás bien por ahí fuera? Hermano, a esta persona la conozco muy bien. Una vez que empieza a titubear con cortesías, es porque tiene algo que pedir. Así que voy directo al grano. ¿Te falta dinero? Él se ríe con vergüenza. No es que falte dinero. Es que, hermana, este año no vuelvas. ¿Qué significa eso? ¿Pasó algo en casa? Cada año, cuando se acerca el periodo de vacaciones,

    02:26
    Mamá y papá no pueden evitar llamarme hasta 8 veces al día, preguntándome cuándo vuelvo. Diles que quiero viajar al extranjero para celebrar el año nuevo, y ellos no quieren aceptarlo. Así que en cuanto oigo a mi hermano decirme que no vuelva a casa para el año nuevo, mi instinto me dice que seguro que pasó algo en casa. No quieren que lo sepa, pero no pasa nada en casa. Todos están bien. Sí, ¿no es que Mian Mian está embarazada? Mamá y papá no tienen tiempo para cuidarte. Tenían miedo de que no estuvieras cómodo al volver. Pensaba que era algo grave. Así que era por esto. Mamá y papá están preocupados de más. Soy una persona adulta. ¿Cómo iba a necesitar que me cuiden?

    02:56
    Ellos ya son mayores. Cada vez que nos vemos es una vez menos. ¿Cómo podría no volver? Iba a decírselo a mi hermano. Todo esto no me importa. Mi cuñada está embarazada. Tengo que ir a visitarla. Lo que dijo a continuación me hizo callar por completo. Y además, los padres de Mian Mian consultaron a una divino, a tu edad y todavía sin casarte. Eres una estrella solitaria y nefasta. ¿Puedes traer mala suerte al niño? Es mejor que no la veas hasta que mi hijo sea mayor de edad. Me quedé mirando la pantalla oscura. No podía creer que esas palabras salieran de la boca de mi propio hermano. Solté de inmediato. ¿No casarse es ser una estrella solitaria y nefasta?

    03:24
    Mamá, papá y mi hermano están vivos y bien. El abuelo vivió hasta los 90 años y murió de viejo. ¿A quién le he traído mala suerte? Desde pequeño, he ahorrado en comida y gastos. Me he mantenido a mí mismo. En cada fiesta volvía cargado de bolsas y paquetes. Los seis meses que el abuelo estuvo enfermo, fui yo quien lo acompañó en el hospital. He velado durante exactamente 180 días y noches estas cosas ante sus ojos. ¿Acaso no pueden ni siquiera vencer las palabras de un adivino? ¿No veas a su hijo hasta que cumpla 18 años? ¿Acaso eso no significa que nunca más debo volver desde ahora? Contuve las emociones que bullían en mi interior.

    03:53
    ¿Fue idea de los padres de tu esposa o idea de nuestros padres? Al otro lado del teléfono se escucharon las voces de mis padres. Esto es por el bien de tu sobrino, Shao Su. Debes pensar más en nuestra familia. Al escuchar las voces de mis padres, mis manos y pies se quedaron helados. Resulta que lo que se dice en internet es cierto. Después de que el hermano se casa, la hermana se convierte en una extraña… Siempre me sentía afortunada de que mi familia no valorara tanto a los hombres sobre las mujeres. De pequeña, una vecina me molestaba diciendo, ahora que tu mamá tuvo a tu hermano, ya no te quiere. Llegué a casa frunciendo los labios. Mi madre me abrazó contra su pecho.

    04:22
    No les hagas caso, las hijas y los hijos son iguales. Tú siempre serás la niña de mis ojos. Mi hermano no tenía interés en estudiar. Mis padres no me obligaron a dejar la escuela. Al contrario, me apoyaron hasta que me gradué de la universidad. Después de graduarme, decidí no casarme. Los padres presionaron durante dos años sin resultados. Y así, solté y pregunté casualmente. Al principio, mis padres gastaron todos sus ahorros en comprar la casa de bodas para mi hermano menor, mientras yo ahorraba y vivía con frugalidad. Al comprar mi casa, no permití que mis padres contribuyeran ni un centavo. Mi hermano dijo que necesitaba 188 mil…

    04:51
    como precio de la novia para casarse. Así que mis padres sacaron la dote que habían guardado para mí y se la dieron a mi hermano para que se casara. Sin embargo, no me entristecieron estas cosas. Siempre me consolaba a mí misma. En el futuro, mis padres vivirían con mi hermano, y era justo que heredaran todas sus propiedades. No solo eso, también me preocupaba de que mi cuñada no los cuidara bien y que los ancianos tuvieran quejas. En su boda, les di un gran sobrerojo de 60.000. En ese momento, mis padres, mi hermano y mi cuñada estaban todos sonrientes y felices. Los padres de mi cuñada no paraban de sonreír, realmente han criado a una buena hija.

    05:21
    Pero ahora son una familia. Y lo primero que hicieron fue echarme de casa. El pasado pasó como un carrusel por mi mente. Las voces de mis padres aún no callaban. Xiaozu, en nuestra familia Wang, somos descendientes únicos de tres generaciones. Debes asegurarte de que el hijo de tu hermano esté perfectamente bien. En momentos como este, no puedes hacer berrinches. ¿Acaso crees que puedes compararte con la continuación del linaje de la familia Wang? Solo es que no te dejen volver a casa. Ni siquiera te piden que pagues. ¿Por qué habrías de sentirte agraviado? Ellos repiten una y otra vez lo de la continuación del linaje de la familia Wang. Con actitud de que eso es lo más importante.

    05:50
    Me resulta extraño todo esto. ¿Acaso la armonía familiar de antes era toda una farsa? ¿Es que me criaron hasta hoy, solo para echarme de casa de una patada? Eso no tiene sentido. Sacudo la cabeza para quitarme esas ideas desordenadas. Ahora solo quiero saber una cosa. ¿Están queriendo decir que no vuelva nunca más a casa, así? ¿Cuando el niño cumpla un mes, todavía puedes volver? Sonreí en silencio. Colgué el teléfono. Ya no sería tan ingenuo como para pensar que me invitaban al banquete del primer mes para compartir la alegría por el nuevo integrante de la familia. Solo está pensando en el gran sobre rojo que di en la boda. ¿Quieres sacarme más dinero? Nada más.

VIDEO COMPLETO 🎥🎬 PARTE 2 🎥🎬